¿Traducción jurídica o traducción jurada?

La traducción jurídica y la traducción jurada son conceptos diferentes, si bien no están muy alejados el uno del otro, y como las palabras “jurídica” y “jurada” son parecidas en catalán o castellano (cosa que no pasa en el caso del inglés), a veces se genera cierta confusión sobre que significan, y se suelen confundir. Veamos de que se trata.

Como ya dijimos en el post 1, la traducción jurídica es la traducción de un documento de tipo legal, de un idioma a otro. Y su necesidad, como vimos al post 2, es diversa. Puede haber varias causas que lleven a una persona, institución, administración pública, despacho de abogados, etc., a solicitar la traducción de un documento jurídico.

La traducción jurada, por su parte, es toda traducción (sea jurídica o de otra especialización) que ha sido “jurada” por un traductor debidamente habilitado por instancias oficiales. Este traductor jurado, al realizar la traducción, le da cierta oficialidad, puesto que está revestido de las facultades que le otorga el órgano o institución habilitante (en el caso de España, el Ministerio de Asuntos exteriores, Unión Europa y Cooperación). La traducción, desde el punto de vista técnico, no presenta ninguna especificidad respecto a que si hubiera sido realizada por un traductor que no sea traductor jurado, pero, en cambio, tiene este “sello” que le otorga el hecho de haber sido jurada.

¿Y por qué es necesario, pues, en determinados casos, que la traducción sea jurada? Pues normalmente para presentarla ante instancias oficiales, que a veces pueden pedir que la traducción haya sido jurada por un traductor jurado.

Así, por ejemplo, para inscribir determinados documentos en registros públicos o para que un documento extranjero, redactado en otro idioma, tenga plenos efectos en otro país, será necesario traducir este documento y que la traducción sea jurada. Un acta de matrimonio, la escritura de constitución de una sociedad, o una sentencia extranjera, serían tres ejemplos de documentos que pueden necesitar de una traducción jurada.

Pero en otros muchos casos será suficiente con una traducción jurídica, sin necesidad de que sea jurada.

Esperemos haber aportado nuestro granito de arena para hacer más comprensibles estos dos conceptos y sus diferencias. Si tenéis alguna duda, nos podéis contactar a través de nuestro correo electrónico, y estaremos encantados de responderos.

Como siempre, muchas gracias por leernos, ¡y hasta el próximo post!