¿Qué es la traducción jurídica?

La traducción jurídica es la traducción de textos legales, es decir, de toda clase de documentos de contenido jurídico, de un idioma (lengua de partida) a otro idioma (lengua de llegada).

Los textos jurídicos que traducir pueden incluir todas las ramas del derecho: derecho mercantil, derecho civil, derecho administrativo, derecho constitucional, derecho internacional, derecho de la Unión Europea, etc. Y los tipos de documentos, también. Desde convenios y contratos, hasta testamentos, actas notariales, informes jurídicos, legislación, artículos académicos sobre derecho, etc.

Una nota importante de la traducción de textos legales es su complejidad, ya que no solo se trata de un vocabulario altamente técnico, sino que este vocabulario se inscribe dentro de un sistema propio, el ordenamiento jurídico, que tiene sus propias reglas de funcionamiento, que son conocidas por sus especialistas, los juristas, personas tituladas en Derecho.

En la traducción jurídica, pues, una palabra no solo es un mero vocablo que se traduce de un idioma a otro, sino que se trata de un concepto jurídico de un determinado ordenamiento jurídico – el ordenamiento de la lengua de partida – que, al ser traducido, debe ser comprensible en otro ordenamiento jurídico – el de la lengua de llegada.

Así, se debe tener especial cuidado a la hora de elegir las palabras correctas al realizar la traducción del texto en cuestión, ya que no solo juega el factor lingüístico, sino también la vertiente jurídica, ya que debemos hacer que el texto original tenga sentido en la lengua a la que lo traducimos, y también en el ordenamiento jurídico en el cual el texto debe tener eficacia.

Es por dicho motivo que la traducción jurídica requiere tanto de un conocimiento de los idiomas involucrados en la traducción, como de la disciplina jurídica, en la cual sus especialistas son los juristas.

Un abogado, por lo tanto, con conocimientos jurídicos y formación en traducción, estará especialmente formado y preparado para realizar una traducción fiel y cuidada, tanto desde el punto de vista lingüístico como jurídico, aportando seguridad y certeza al documento traducido.

En próximos posts continuaremos profundizando sobre la traducción jurídica y sus áreas de especialidad. Esperamos que este post os haya gustado. ¡Gracias por leer!